LO MÍNIMO QUE DEBE SABER PARA
ELEGIR UN RECEPTOR
La mejor elección de un receptor, podrá hacerla
después de conocer las características mas importantes de ellos.
- La sensibilidad.
- El margen dinámico.
- El procesamiento de señal.
La sensibilidad
Es la facultad que tiene un receptor de captar las más
pequeñas señales. En los receptores de telemetría,
se define como "Mínima Señal Discernible" (MDL) y se expresa en dBm. o
microvoltios.
Las sensibilidades varían entre los siguientes
márgenes:
- 130 dBm. a - 150 dBm.
- 130 dBm. = 0'071 uV. y -150 dBm. = 0'007 uV.
Al ser números negativos, cuando mayor sea la cantidad
en dBm. mayor es la sensibilidad. En la banda
de 216 Mhz. se consiguen sensibilidades algo mayores que en la banda de 430 Mhz.
Una sensibilidad de -130 dBm. es la mínima utilizada en
receptores pequeños muy manejables. Si utilizamos
un receptor con sensibilidad de -140 dBm., es como si tuviésemos un emisor diez veces
más potente. Con
una sensibilidad de -143 dBm. de receptor, es como si el emisor que utilizábamos con el
receptor de -130 dBm,
tuviera 20 veces más potencia. Cuando el emisor que se utiliza esta consumiendo la
máxima energía que se
pueda obtener de las pilas que lleva, algo que ocurre en los emisores más potentes de uso
en cetrería y
colombicultura, es impensable que se puedan obtener potencias de 10 a 20 veces superiores
porque las pilas
no pueden dar más energía. La única solución es ganar el alcance aumentando la
sensibilidad del receptor, y/o
procesando la señal.
Listado de sensibilidades:
-130 dBm.
-140 dBm. 10 veces más sensible que -130 dBm (equivale
a multiplicar por 10 la potencia del transmisor).
-143 dBm 20 veces más sensible que -130 dBm (equivale a
multiplicar por 20 la potencia del transmisor).
-146 dBm 40 veces más sensible que -130 dBm (equivale a
multiplicar por 40 la potencia del transmisor).
-149 dBm 80 veces más sensible que -130 dBm (equivale a
multiplicar por 80 la potencia del transmisor).
- El margen dinámico se define como la habilidad que tiene un receptor, para recibir
señales con la más amplia
relación entre la "Señal Mínima Discernible" que puede recibir, hasta la
mayor señal sin que se produzca la
saturación. Esta relación se mide en db. Un buen receptor, debe tener un margen
dinámico de un mínimo
de 100 dB., cuando esta cifra no es suficientemente alta, se produce la saturación del
receptor, cuando está
a pocos metros del emisor, dando señal en todas direcciones o en un ángulo muy grande.
Cuando el animal
esta oculto entre la maleza, necesitaríamos una precisión mucho mayor. Este efecto es
típico en muchos
receptores antiguos, que en ocasiones recurren a un atenuador adicional activado por un
interruptor, que
mejora algo el comportamiento. Un receptor moderno debe ser capaz de recibir emisores
potentes de 50 Km
de alcance a pocos centímetros sin saturarse y sin que se tengan que activar atenuadores
adicionales para
distancias cortas. El mando de Ganancia/ Volumen debe ser de ajuste fino multivuelta para
poder obtener
un mejor ajuste del indicador de aguja, que ni sature el receptor, ni lo deje sin señal
al más mínimo giro del
mando, como ocurre con los mandos convencionales de 310 grados. Un receptor de baja
sensibilidad como
-130 dBm., tiene más sensibilidad para situarse muy cerca del emisor sin saturarse, al no
amplificar tanto, pero
se consigue menor alcance.
- El procesamiento de señal, permite introducir una o varias mejoras tanto
en la captación como en la
reproducción de la señal, pudiéndose incluso mejorar la sensibilidad y/o calidad de la
misma. Nosotros
hemos apostado por esto último. Con nuestro sistema PT-3, conseguimos señales limpias,
fuertes y
alargadas, aunque el emisor esté a muchos Kms., así como una mejora extraordinaria de la
precisión al
reducirce el ángulo de captación que nos permite errores de pocos cms.
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